Asma, Causas y Medidas para su Prevención

Asma, Causas y Medidas para su Prevención

Quienes recuerden la película “La Mano que mece la Cuna” recordarán algunas de las escenas de mayor tensión de la película donde su protagonista, que padece de asma no encuentra su inhalador, siendo esta tan solo una escena entre las muchas que el cine nos ha regalado en películas de suspense o terror con protagonistas que padecen esta enfermedad. Y es que, no es de extrañar que muchos guionistas elijan esta enfermedad como rasgo de muchos de sus personajes. El asma es una enfermedad crónica que da lugar a ataques recurrentes de disnea y sibilancias, con diferente severidad y frecuencia dependiendo de la persona.

Desde la Organización Mundial de la Salud explican cómo los síntomas de esta enfermedad pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y cómo para algunas personas estos síntomas pueden empeorar al realizar una actividad física o durante la noche.

Al producirse un ataque de asma de la OMS, explican que se debe a una inflamación de los bronquios, que provoca un estrechamiento de las vías respiratorias y una disminución del flujo de aire que entra y sale de los pulmones. Los síntomas recurrentes causan con frecuencia, insomnio, fatiga diurna, disminución de la actividad y absentismo escolar y laboral.

En caso de padecer la enfermedad es importante investigar y documentarse, sobretodo sobre cómo llevar mejor la enfermedad. Libros como “Situaciones Médicas Urgentes” de Ediciones Algibe presenta una larga lista de casos y problemas que pueden plantearse en nuestras vidas, entre ellos, las situaciones de crisis de asma.

En el libro se realiza un repaso pormenorizado aportando las causas, síntomas y fórmulas para actuar con rapidez y de forma eficaz. El tiempo que se tarda en detectar y realizar las primeras atenciones y el saber realizarlas resulta crucial para cualqiuer contratiempo, que, en la mayoría de los casos puede mejorarse al saber cómo hacerlo.

¿Cuáles son las Causas del Asma?

En cuanto a las causas de la enfermedad, si bien, la mayoría son comunes a todas las personas que la padecen también hay algunas causas que son específicas e individuales según el caso.

De hecho, las causas últimas del asma no se conocen del todo, aunque los factores de riesgo están identificados, principalmente, como productos inhalados, entre los que se encuentran los alérgenos en espacios cerrados, los alérgenos en espacios exteriores, el humo del tabaco, así como los productos químicos irritantes en el lugar de trabajo.

Otros factores que lo pueden desencadenar son el frío, una emoción extrema, el enfado o miedo y el ejercicio físico.

Por otro lado, en cuanto a las últimas investigaciones sobre las causas de esta enfermedad, científicos de la Universidad norteamericana de Winsconsin-Madison han establecido por primera vez la conexión que existe entre las zonas del cerebro relacionadas con las emociones y las reacciones asmáticas.

En sus investigaciones han llegado a determinar que cuando los asmáticos quedan expuestos a un cuerpo que les genera alergia, se activan ciertos centros dentro del cerebro que están íntimamente ligados a las emociones.

Hasta ahora se sabía que las persoans que padecen este tipo de enferemdades crónicas relacionadas con procesos inflamatorios, como es el caso del asma, son especialmente sensibles al estrés y a la emoción, y que estos son factores que pueden agravar los síntomas de un ataque.

A este respecto, el profesor español Juan Carlos Fernández Rodríguez, señala en su tesis doctoral, en relación al asma y las emociones que “ los asmáticos manifiestan más emoción negativa que los sujetos sanos, estando la prsenecia de emoción negativa muy asociada a la bronococonstricción”.

Los científicos norteamericanos han traído más luz en este sentido, al comprobar la conexión física entre el cerebro y el sistema inmunológico humano, con lo que demuestran esa relación entre las emociones y el asma y situán el origen de la enfermedad en determinadas regiones cerebrales.

Si bien, aún queda recorrido para constatar estas investigaciones. En cualquier caso, todo ello ayuda a proveernos de una visión más amplia, sobretodo pensando en prevenir este tipo de enfermedades.

Entre ellas, la de preveneir el contacto con diversos alérgenos o desencadenantes ambientales (polvo, ácaros, moho, pelo de los animales, humo de tabaco, contaminación), así como los cambios bruscos de temperatura y paras de un ambiente cálido a otro frío, son claves para ayudar a prevenir de una crisis asmática a quienes padezcan la enfermedad.

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