La miel, un tesoro natural

La miel, un tesoro natural

La miel es una gran fuente de salud, pues como nos recuerdan los productores de Bonamel.com, es uno de los alimentos con más antigüedad de la historia de la humanidad y nunca ha dejado de ser popular. Se puede ver incluso miel pintada en las pinturas rupestres, donde se ve a personas haciendo la recolección de la miel.

Se puede añadir dieta a la miel, además de propóleo, polen y jalea real, los cuales le dan un gran valor a nivel terapeútico.

La miel siempre presente en la historia:

En la Prehistoria la miel se utilizó como alimento e incluso por tierras ibéricas tuvimos la civilización tartesia, que tenía un rey Gárgoris, pues fue según la tradición, el descubridor y el recolector de la miel.

A partir de la Edad del Bronce, la miel y la cera pasaron a extenderse de manera importante, pues la abeja fue el animal doméstico más antiguo. Podemos decir que los primeros recolectores lo que hicieron fue atraer a las abejas hacia unas colmenas primigenias que se hicieron mediante barro, paja y con troncos que estaban huecos, una gran cooperación que se mantuvo hasta la actualidad.

En tiempos de los egipcios se desarrolló la apicultura de manera importante, pues en sus barcos solían cargarse las colmenas mientras se navegaba, lo que terminó desembocando en la apicultura de carácter migratorio, pues las abejas continuaban su viaje libando las flores que podían encontrar hasta que la miel terminaba siendo recogida cuando terminaba el viaje.

Hipócrates, el famosos médico heleno, solía recetarla, pues era parte necesaria en nuestra dieta, donde los atletas solían tomarla con agua para contrarrestar la fatiga debido al aporte a nivel energético.

Si vamos a Roma, era famoso servirla con vino, pues se consumía en enormes cantidades, donde eran tan apreciada que se exigía con tributo a los enemigos que caían derrotados.

Actualmente, la explotación de colmenas se ha ido perfeccionando bastante y la apicultura es de las actividades más desarrolladas. En este sentido, el consumo, tanto a nivel de miel como de polen, propolis o de jalea real ha aumentado, por lo rica que está, pero también por su gran poder a nivel terapéutico.

Elaboración y composición

En la elaboración de la miel se comienza con la recolección del néctar floral y el transporte hacia la colmena. Después empieza un proceso transformador del néctar partiendo de una tarea compleja en la que las abejas terminan por segregar una gota de líquido desde su buche sobre el propio néctar.

Después van pasándose esas gotas que contienen el néctar de unas a otras, consiguiendo que se enriquezcan con las enzimas que aportan y pasando finalmente a convertirse dichas gotas en miel.

Una parte de las abejas lo que hacen es aletear de forma constante para lograr una solidificación más importante, pues se evapora con el aire que produce el propio líquido evaporado.

Después pasan a almacenarlo de forma ordenada en celditas y se cierren de manera hermética con cera, de tal manera que evite que la miel pase a absorber agua o se fermente. El apicultor terminará sacando los paneles y depositando la miel con centrifugadoras.

La miel y su composición va a ir variando dependiendo del origen, si es miel de llano o también llamada de montaña, lo que sucederá es que las flores que son dominantes habrán entrado en a elaborarla, pero se puede hablar de una composición a nivel básico, la cual es común a todo tipo de mieles.

Si se atiende a los muchos orígenes de la miel, se pueden encontrar en el mercado una gran variedad, donde el color pasa del ambar muy oscuro al ambar cristalino, suponiendo toda una tentación que invita a que nosotros veamos toda esta gran cantidad de sabores.

No se puede dejar de alabar este producto que nace de la naturaleza, pues tiene unos grandes beneficios de los que los seres humanos estamos muy agradecidos. No hay que olvidar que también son bastante sensibles las abejas a todos los desmanes que realiza el ser humano.

Hay que cuidar la naturaleza, pues de no hacerlo, vamos a tener problemas para poder encontrar miel, pues las abejas necesitan estar en un medio ambiente correcto para poder hacer su función.

A la hora de elegir miel, nuestra recomendación es, optar por lo natural o empresas que la fabriquen respetando todos los procesos naturales al máximo, pues es la mejor manera de disfrutar de sus propiedades de la mejor manera.

Deseamos que este artículo os haya ayudado a conocer mejor la miel, un alimento muy popular, pero en el que no se suele profundizar.

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